22MAR2022 – Segunda parte de la interesante Historia de PrussiaGate

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La historia

Will Zoll

05NOV2021

Esta es una historia sobre Prusia. Prusia es un imperio que ya no existe; una dinastía real que ya no existe; un estado que ya no existe. ‘No más’ a la vista del público, es decir; Prusia ahora está oculta, invisible y profundamente penetrada dentro de casi todos los estados nacionales y la matriz de corporaciones que controlan los gobiernos. Esta es una historia sobre un Horrible Enemigo Invisible.

La historia de una Gran Idea; un Nuevo Orden Mundial.

Muchos hombres sabios saben sobre la Ley de EEUU de 1871 que quitó la función de gobierno de ‘Nosotros, el pueblo’ y la convirtió en una corporación, bajo el control de una financiera oculta. Pero es posible que muchos no sepan que solo un mes antes de la Ley de 1871, el Rey de Prusia se convirtió en el Kaiser de una Alemania unida; y que cuatro meses después del Acta de 1871, se firmó un Tratado entre Estados Unidos y Gran Bretaña, luego de un siglo de amarga rivalidad; y que el Kaiser fue el Árbitro designado de todas las disputas relacionadas con ese Tratado.

Al Kaiser no le importaba ser el beneficiario directo de ese tratado, pues ya era el Kaiser de Alemania y de la Corona británica, siendo que la Casa de Hannover ya estaba firmemente bajo su control. Asimismo, la Corona holandesa, al ser de la Casa de Orange Nassau, también rindió homenaje al Gran Kaiser, ya que otro de sus títulos era el de Príncipe de Orange. Esos fueron dos grandes imperios comerciales a instancias del Kaiser. Los poderosos Estados Unidos, debilitados y en bancarrota por la guerra civil, habían sido convertidos en una corporación y controlados por un Tratado. Los Estados balcánicos también estaban sujetos a las sentencias finales del Kaiser. Para 1871, casi todo el mundo estaba bajo algún tipo de control prusiano.

El ascenso de Prusia – 1871:

Antes de 1871, el ascenso de Prusia fue una historia épica de éxito militar y diplomático. Su territorio no describía su ubicación geográfica, sino las tierras que había conquistado. Fue realmente un experimento del Gran Reset. Mira las tierras paganas bálticas de Prusia: una lucha sangrienta de 60 años entre los nativos paganos prusianos y la Orden Militar de los Caballeros Teutónicos. Con la bendición del Papa, los Caballeros Teutónicos se embarcaron en las Cruzadas del Norte y se dispusieron a restablecer las tierras paganas de Prusia. Al dar a los paganos la oportunidad de convertirse o ser ejecutados, los Caballeros Teutónicos despoblaron considerablemente Prusia y se dispusieron a repoblar las tierras con su propia gente, los cristianos germanizados.

Insignia del Orden Teutónico, https://www.heraldica.org/topics/orders/teutonic.htm

En el siglo XIV, esas tierras prusianas fueron adquiridas por la familia principesca de los Hohenzollern. Remontándonos al año 1061 dC, el Conde de Zollern y su familia se embarcaron en un lento y ambicioso camino de expansión. Después de establecer su base en Nuremberg, expandirse a Brandeburgo y luego adquirir las tierras prusianas, la familia Hohenzollern decidió adoptar a Prusia como homónimo de su creciente imperio. Sin embargo, su imperio de ninguna manera se trataba solo de tierra. Se trataba de establecer una cultura de obediencia, servidumbre y militarismo. Al adquirir las tierras de Prusia, los Hohenzollern también adquirieron los métodos brutales de gobierno de los Caballeros Teutónicos, y así nació el poderoso estado militar de Prusia.

La familia Hohenzollern gobernó Prusia con precisión militar. Con la intención de no caer ante ninguna de las Grandes Potencias que la rodeaban, Prusia se embarcó en una cultura de guerra perpetua con el objetivo expreso de “conquistar o ser conquistado”.

Manteniendo un ejército profesional permanente en todo momento, requerían el alistamiento obligatorio de sus ciudadanos. Usando una técnica que se basaba en infiltrar a sus enemigos antes de invadirlos, el Reino de Prusia se convirtió rápidamente en el poder más temible de Europa. Militarmente, diplomáticamente y eventualmente, comercialmente.

El militarismo prusiano era legendario. Sus gobernantes Hohenzollern se convirtieron en maestros estadistas, incorporando arreglos matrimoniales y de espionaje (una forma de infiltración), con un rey criado y educado para la guerra desde su nacimiento. La Prusia de los Hohenzollern no solo era un estado dedicado al Arte de la Guerra, era un requisito cultural ser parte de él. Era una nación en Lock Step [marchar muy pegados unos a otros, al unísono].

El gran liderazgo militar de Prusia resultó en muchas hazañas de victoria. Algunas de las mayores batallas jamás ganadas durante ese tiempo fueron a manos de Prusia y sus reyes, los Hohenzollern. El mismo Napoleón, se maravilló ante sus brillantes habilidades militares.

Prusia floreció de una bala de cañón. -Napoleón Bonaparte

El Arte de la Guerra es un esfuerzo que lo abarca todo. Pero mientras que los escritos de Sun Tzu sobre la guerra eran épicos, la práctica prusiana de la guerra fue llevada a cabo en una escala inimaginable. Napoleón lo sabía muy bien, al igual que uno de los grandes Hohenzollern, Federico el Grande.

“Caballeros, si este hombre estuviera vivo no podríamos estar parados acá hoy”. -Napoleón Bonaparte en la tumba de Federico el Grande. -R.B

El mundo de ese día sería testigo de cómo ese remanso de principado rodeado de tierra de siglos de antigüedad se convertiría en un gran imperio, que culminaría en una de las mayores victorias de la historia. Después de su victoria sobre los franceses en la Guerra Franco-Prusiana, los reyes de Prusia fueron coronados Kaisers de Alemania en 1871.

Esa fue la leyenda que le valió al Kaiser el papel de árbitro en el Tratado de 1871 entre los EEUU y el Reino Unido. En particular, la palabra del Kaiser fue definitiva en cualquier disputa. El control había sido bien ganado.

1871 marcó el año en que el Kaiser, el Rey de Prusia, el Príncipe de Orange comenzó la búsqueda del control diplomático y financiero total del mundo moderno.

El Plan para Volverse Invisible 1871 – 1918:

Desde 1871 hasta la eventual abdicación del Kaiser en 1918, la cultura teutónica de Prusia se infiltró por todo el mundo, sin que muchos se dieran cuenta de lo que estaba sucediendo.

Los orígenes de la educación moderna, más afines al adoctrinamiento, son prusianos. Nacido de una filosofía para crear una ciudadanía que sea leal al estado y obediente a los deseos del estado, la palabra «Kinder – Garten» [jardín de niños] tenía un significado específico prusiano.

Los Hohenzollern también se embarcaron en la creación de un gran poder naval. Si bien se hizo un intento razonable de crear barcos y submarinos físicos, su mayor logro puede haber sido la creación de corporaciones que actúan en nombre de los estados nacionales. Las guerras conducirían a Tratados con los que el Kaiser se convertiría en el Árbitro final, controlando a partir de entonces a las naciones bajo la apariencia de Almirantazgo y Ley Marítima.

A través de tácticas de guerra de infiltración y operaciones encubiertas probadas , el Kaiser penetraría todos los aspectos de la vida humana en el mundo occidental. Como Teddy Roosevelt sabía muy bien.

Detrás del ostensible gobierno se sienta consagrado un gobierno invisible que no debe lealtad y no reconoce ninguna responsabilidad hacia el pueblo. Destruir ese gobierno invisible, ensuciar la profana alianza entre los negocios corruptos y la política corrupta es la primera tarea del hábil político de hoy. – Theodore Roosevelt.

Si bien eso suena ridículo, parece que nos lo dijeron aquellos que sabían mejor.

Está la Providencia que protege a los idiotas, a los borrachos, a los niños y a los Estados Unidos de América. -Otto von Bismarck

El mundo realmente comenzaba a abrazar la «gran idea» de un «nuevo orden mundial».

También sería excepcionalmente ingenuo pensar que la corporación más influyente y poderosa del siglo XX, el Banco de la Reserva Federal, no habría tenido la mano invisible de Prusia involucrada en su formación. Un año después de su firma, la Primera Guerra Mundial estaba en pleno apogeo.

Woodrow Wilson recordó su parte en la Ley de la Reserva Federal:

Woodrow Wilson después de firmar la Ley de la Reserva Federal de 1913: “Soy un hombre muy infeliz. He arruinado sin querer a mi país. Una gran nación industrial está ahora controlada por su sistema de crédito. Ya no somos un gobierno por la libre opinión, ya no somos un gobierno por convicción y el voto de la mayoría, sino un gobierno por la opinión y coacción de un pequeño grupo de hombres dominantes”. – Woodrow Wilson, 1919

Como el Archiduque Ferdinando fuera asesinado un año después, junto con su esposa Hohenzollern, el mundo nunca volvería a ser el mismo. El plan para dominar el mundo, no solo las tierras, sino también los corazones y las mentes y cada aspecto de la acción humana en el planeta, acababa de ponerse en marcha.

Los horrores y la miseria humana proporcionaron una cortina de humo para el verdadero plan que se estaba desarrollando. Los alemanes, dirigidos por el gran Kaiser Hohenzollern y una herencia familiar de éxito militar, cometieron lo que pareció ser un error fatal: Alemania instó a México a invadir Estados Unidos.

Así fue, que en 1917, EEUU, atacada como nunca antes, le declaró la guerra a Alemania. En 1918, Alemania había sido derrotada y el Kaiser había abdicado de su trono.

Sin embargo, estaban sucediendo demasiadas cosas extrañas en 1917 de la mano del Kaiser. ¿Se había preparado el escenario para la completa desaparición de la dinastía Hohenzollern del estado público?

Veamos algunos acontecimientos significativos en 1917:

  • El infame telegrama de Zimmerman llevó a Estados Unidos a la guerra;
  • La familia real británica cambió su nombre de Saxe-Coburg-Gotha por el de Windsor,
  • La familia del futuro esposo de la reina Isabel II cambió su nombre de Battenberg por el de Mountbatten,
  • El Kaiser le dio a Lenin millones para financiar su campaña de terror rojo bolchevique en Rusia,
  • Se firmó la declaración Balfour.

Estas acciones aparentemente menores sirvieron para dos propósitos: (1) ocultar todo signo de las marcas del Kaiser en el mundo y (2) desatar una cadena de caos sobre el mundo que hizo que el siglo XX fuera potencialmente el más sangriento de toda la historia humana.

Sin embargo, todo esto palideció en comparación con la madre de todas las armas que se le otorgaría a la humanidad: una psicosis masiva armada con el expreso propósito de transferir riqueza y poder inimaginables a las corporaciones globales y a quienes las controlaban.

Había nacido el fascismo.

La Muerte del Estado de Prusia – el nacimiento del Horrible Enemigo Invisible:

Las decisiones tomadas en 1917 por el Kaiser encaminaron al mundo hacia uno de los peores siglos de la historia humana. Esas horribles decisiones fueron tomadas por un Kaiser al que se le había confiado la supervisión de los tratados más poderosos del mundo. Las potencias más importantes de la tierra habían depositado su confianza en el Kaiser, debido a una impecable herencia familiar de éxito militar y diplomático. La guerra económica estaba en pleno apogeo. Es casi inconcebible que se tomaran esas decisiones, pero aún más inconcebible fue lo que siguió.

El Kaiser, ahora abdicado, se retiró a la Casa de Orange en los Países Bajos, donde pasó el resto de sus días.

Rusia estaba en medio de una sangrienta guerra civil que involucraba a los Bolcheviques Rojos. Una campaña dirigida por Lenin, financiada por el Kaiser, no fue diferente a las revoluciones de color de hoy en día.

Oriente Medio comenzaba un siglo tumultuoso entre judíos y musulmanes.

Adolph Hitler, en 1919, como un militar alemán leal (a pesar de provenir de Austria) fue asignado para infiltrarse y espiar al Partido de los Trabajadores Alemanes (DAP). Recuerda: Infiltración en lugar de invasión.

El ascenso de Hitler y la devastación que siguió no habrían sido posibles sin la conformidad de la ciudadanía alemana y sus futuros aliados acérrimos, siendo un estado de psicosis masiva. Un ‘inconsciente colectivo’ sufriría tragedias que solo podrían ser inducidas por líderes de completa incompetencia o maníacamente brillantes.

El desastre económico que azotó a Alemania durante la década de 1920, conocido como la Hiperinflación Weimar, no fue un accidente, sino un evento planeado. Las reparaciones de guerra eran imposibles de pagar. La historia muestra que la hiperinflación acabó con toda la clase media.

Cuando se enfrentó a la nada, el pueblo alemán se abrió con fuerza a las ideologías del socialismo y su radicalizado compañero bolchevique. Ante la pobreza abyecta, la depravación moral comenzó a florecer, especialmente en Berlín (conocida como la Ciudad del Pecado). Aumentaron los brotes de violencia entre ideologías rivales. La corrupción era desenfrenada y se estaba emparejando con el vandalismo.

Símbolo de los Camisas Marrones de Hitler.
Símbolo de su “enemigo”, Antifa

Cuando el pueblo alemán lo perdió todo, perdió la esperanza. Deseaban un hombre fuerte; alguien que pudiera unirlos como lo fueron una vez bajo el poderoso Kaiser. Ese hombre era Adolfo Hitler. Propugnó un nuevo tipo de socialismo: el nacional socialismo. Era una forma de Gobernanza donde, si todos obedecían y se movían al unísono, la gente sería recompensada con una nueva era de prosperidad.

Alemania implementaría los principios socialistas que la gente quería [necesitaba], emitiendo contratos para realizar las tareas necesarias para lograr ese fin. Esos contratos se emitirían nada menos que para algunas de las corporaciones más grandes del planeta. Así nació el régimen Nazi Fascista.

La psicología del fascismo fue documentada por primera vez por Wilhelm Reich, «La Psicosis de Masas del Fascismo». Hitler hizo quemar el libro públicamente y Reich huyó de Alemania, llegando finalmente a los Estados Unidos. Por extraño que parezca, en marcado contraste con la Primera Enmienda, la FDA ordenó que TODOS los libros de Reich fueran destruidos en la década de 1950. ¿Estaban Estados Unidos y Alemania ya en el mismo camino?

Después de las históricas dificultades económicas y la violencia que enfrentó el pueblo alemán, el fascismo llegó como una solución, no como un problema. En medio de la violencia actual, la miseria económica y la depravación moral, el fascismo también proporcionó la respuesta. Proporcionó empleos, aplastó la violencia en las calles, prohibió la homosexualidad y el uso desenfrenado de drogas en sus calles.

Problema. Reacción. Solución. Los prusianos no se habían ido; simplemente eran invisibles.

La psicosis masiva hizo que los alemanes se movieran al unísono; por miedo a volver a caer en el abismo de los años 20; rebosantes del falso empoderamiento que Hitler les había dado. Ese falso empoderamiento los haría permanecer en silencio frente a las mayores atrocidades que han ocurrido en la historia de la humanidad. Considera que si todos cometen un crimen de guerra, entonces nadie lo hace. Este es el paso al unísono; este el virus del fascismo; esta era una nación bajo psicosis masiva.

En 1917 había comenzado la gran pandemia del fascismo y no terminó hasta el final de la Segunda Guerra Mundial.

Mientras Alemania, una vez más, se derrumbaba bajo el peso de horrendas decisiones militares de un líder que estaba completamente enamorado de la nostalgia de los Hohenzollern y el regreso de la era prusiana, las atrocidades cometidas por una nación bajo psicosis masiva conmocionaron al mundo.

Irónicamente, los juicios se llevaron a cabo en uno de los primeros territorios de los Hohenzollern, Nuremberg. Se llevaron a cabo ejecuciones y en 1947 el mundo fue testigo de la eliminación total de la existencia de Prusia.

Con la abdicación del Kaiser en 1918 y la abolición del estado prusiano, toda la historia de Prusia y su cultura en tiempos de guerra habían desaparecido.

De las cenizas de la Segunda Guerra Mundial, solo quedó una cosa: las Corporaciones que portaban el virus fascista. Eran ahora las corporaciones más grandes del planeta y comenzaron la tarea de penetrar todos los aspectos de la existencia humana.

Ahora Prusia se había vuelto invisible. De ahora en adelante, operaría en las sombras. Tenía una simple visión que comenzó en 1871: cuando las condiciones fueran las adecuadas, dominar el mundo.

El Horrible Enemigo Invisible:

El fascismo es el matrimonio entre el Gran Gobierno y las Grandes Corporaciones. Con la Guerra Fría amenazando con destruir el mundo, Estados Unidos y Rusia necesitaban tecnología armamentística lo más rápido posible. ¿Cómo se iba a pagar eso?

En Rusia, el comunismo estaba destruyendo su economía y por eso se emplearon estrategias laborales draconianas; el trabajo esclavo puede ser muy rentable para las corporaciones. En un patrón muy familiar, los disidentes fueron aplastados y enviados a los gulags, formando el archipiélago Gulag, descrito por Alexander Solzehnitsyn. En los EEUU, la Ley Bancaria de la Reserva Federal se aprobó en diciembre de 1913 y también se vio el establecimiento del IRS. El aumento progresivo de los impuestos del pueblo bastaría para pagar la nueva amenaza de la Guerra Fría. La gente estuvo de acuerdo y se movió al unísono.

El surgimiento del BigGov [el gran gobierno] vio el surgimiento de las BigCorp [las grandes corporaciones]. Ese era el mismo modelo de BigCorp que obtuvo enormes ganancias con el ascenso de la Alemania nazi. El fascismo 2.0 estaba en camino. JFK, Reagan y Trump intentaron advertirnos.

Otro remanente sobreviviente de la caída de la Alemania nazi fue la Hermandad Musulmana. Creada en 1928, formaron una alianza inmediata con Hitler, quien financió gran parte de la Hermandad Musulmana con los bienes confiscados a los judíos, que encontraron su destino en los campos de concentración.

Después de la Segunda Guerra Mundial, la Hermandad Musulmana recibió gran parte de su financiación de Arabia Saudita. Huyendo de los crímenes de guerra y también siendo eliminados de su fortaleza en Egipto, la Hermandad Musulmana finalmente fue acorralada por la inteligencia británica, que los entregó a la CIA.

La CIA, formada después de la Segunda Guerra Mundial, no entregó a los Hermanos Musulmanes por crímenes de guerra. En cambio, enviaron a muchos de ellos a Arabia Saudita, donde se arraigaron profundamente en la nación, particularmente en los colegios. Allí forjaron la religión islamofascista conocida como Wahabismo.

Otros miembros de la Hermandad establecieron una base clandestina en Alemania desde la cual operarían internacionalmente.

Se afirma que la Hermandad Musulmana brindó a la humanidad los «beneficios» de Saddam Hussein, Osama bin Laden, Al Baghdadi, Hamas, Al Qaeda, ISIS y posiblemente incluso Irán, con todas las guerras y el terror que ha acarreado su régimen.

Se afirma que la principal asistente de Hillary Clinton, Huma Abedin, proviene de una familia con vínculos muy estrechos con el escalón superior de la Hermandad Musulmana. Se afirma que Obama pudo haber obtenido su título de abogado en Harvard financiado por Al Waleed Bin Talal, uno de los saudíes más ricos del mundo. Se afirma que el exdirector de la CIA, John Brennan, puede haberse convertido al wahabismo.

Los orígenes, o quizás “las naranjas”, de la CIA pueden haber tenido vínculos dudosos con el fascismo internacional y vínculos excepcionalmente estrechos con la Alemania nazi. En particular, al padre de GHWB, Prescott Bush, le incautaron los activos de su empresa en 1942 en virtud de la «Ley de Comercio con el Enemigo» por efectuar operaciones bancarias para el régimen nazi. ¿Cuál fue la sentencia por ese crimen? GHWB se convirtió en director de la CIA. La misma CIA que permitió que la Hermandad Musulmana, o el capítulo islámico de los nazis, prosperara en Arabia Saudita y Alemania.

Desde 1945, el mundo no ha dejado de sufrir bajo las decisiones del Kaiser en 1917. El comunismo nunca se habría extendido a China ni más allá si no fuera por la fortaleza que logró ganar en Rusia. Mao Zedong, Pol Pot y muchos otros monstruos no habrían nacido con autoridad.

Puede que no hubiéramos visto el Islam radical y sus ataques terroristas; la Guerra contra el Terror; el ascenso del gobierno a través de masivos impuestos; el ascenso de las corporaciones súper globales que son más grandes que las naciones. Todo eso condujo a la marcha de 100 años del banco central, colocando al mundo en una trampa de deuda que colocaría a las naciones en servidumbre por deudas por las generaciones venideras. Los prusianos no se habían ido; simplemente se volvieron invisibles.

El mundo estaba en una guerra tan insidiosa, que era imposible de detectar. El mundo estaba siendo atacado por una estrategia tan ambiciosa y con una intención tan letal, que es imposible de creer. El mundo estaba siendo atacado por un enemigo que ya no usaba la geografía como campo de batalla, sino la psicología.

Era un enemigo que nos hizo pensar que habíamos ganado las batallas, para que ellos pudieran ganar la Guerra. Ese es el Horrible Enemigo Invisible. Ese es #PrussiaGate.

Trump, el Presidente de Tiempos de Guerra:

El presidente Trump conocía muy bien las maquinaciones del Enemigo Invisible. JFK y Reagan les advirtieron al mundo. Sin embargo, el libro de jugadas prusiano no se implementaría hasta que la población estuviera lista para caer en un estado de psicosis masiva armada. El plan era una transición ordenada del poder en las elecciones estadounidenses del 2016 a HRC. El enemigo tendría que abordar una interrupción: Trump.

La guerra silenciosa e invisible tendría que responder a una influencia externa. El período destinado a aplastar a los disidentes en realidad los estaba empoderando. Además, la comprensión de que había una guerra invisible ahora se estaba extendiendo por todo el mundo.

Con la llegada del virus del PCCh, como Trump lo llama, el plan prusiano se puso en marcha y Trump comenzó a llamarse a sí mismo un “presidente en tiempos de guerra”.

Eso sucedió bajo la supervisión de Trump y, como nos ha dicho varias veces, tiene a algunos de los mejores generales de la historia. Esos generales, que juraron proteger y defender la Constitución, contra todos los enemigos extranjeros y nacionales, sin duda habrían trabajado diligentemente para comprender todos los aspectos del libro de jugadas prusiano.

Considera que el Horrible Enemigo Invisible no es tan invisible una vez que se conocen sus símbolos. Los símbolos, cuando se conocen, se comportan como un lenguaje; invisible para los que no saben leer. El atuendo simbólico que usa el enemigo son restos perfectos de las marcas presentadas por la poderosa dinastía Hohenzollern.

Dentro de Prusia tienen la Cruz de Hierro, el Águila de Hierro, la Cruz Roja y “los mil puntos de luz” que llevan incrustados algunos emblemas detrás.

Llevan sus símbolos como un rango; proporcionando conocimiento de quiénes son entre ellos mismos. Eran una sociedad secreta y visible solo para ellos mismos, o eso pensaban. ¿Podría ser que el simbolismo los haga fácilmente visibles y, en última instancia, sea su ruina?

Prusia fue el linaje de los Rockefeller; el puerto seguro de los jesuitas cuando Adam Weishaupt creó a los Illuminati, el cliente de los Rothschild. Es difícil imaginar que cualquier levantamiento de libertad o disidencia se hubiera ocultado a la Orden Teutónica Militante de Prusia y a sus gobernantes Hohenzollern. Es aún más difícil de concebir que cualquier movimiento pudiera ser más astuto que ellos.

Y así nos enteramos que los monarcas, las corporaciones y los bancos, los Rockefeller, los Rothschild, los nazis, los comunistas, los islamofascistas radicales eran todos subconjuntos de una organización mucho más grande. Eran todos dedos unidos a la mano invisible. ¿Podría la mano invisible ser la mano de Prusia?

Cuando Hitler se infiltró en el DAP, formó a los matones SA o «Sturmabteiling»; más tarde conocidos como los infames camisas marrones. Fiel a la naturaleza de «Problema-Reacción-Solución», los SA se infiltraron en grupos rivales, como los Antifaschiste Aktion, y crearon una violencia que solo Hitler parecía ser capaz de controlar. «Sturmabteling» se traduce como «División de Tormentas».

El 7 de octubre del 2017, en el primer año del mandato de Trump, tuvo una cena con líderes militares y sus cónyuges.

¿Cómo se derrota a una «División de Tormentas» altamente evolucionada? ¿Cómo se derrota la psicosis masiva armada del fascismo que se estableció en 1917? ¿El presidente Trump, el maestro troll y cómicamente etiquetado como “Orange Man Bad” [hombre naranja malo], nos dio una pista?

Supongo que estamos a punto de averiguarlo:


Fuente:

https://prussiagate.substack.com/p/the-story?s=r

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