Gracias al usuario «OLVIII» en Telegram, quien nos hizo recordar el rumor (porque es solo eso) y solo una sarta de dichos entre medios masivos (mentirosos, sí, los mismos que te dijeron «confía en la ciencia») hemos recopilado estos datos respecto al chisme de que Donald J. Trump no fue enlistado en las fuerzas armadas para ir a Vietnam porque su padre influyó en un doctor para que lo exonere. He aquí los datos:
Los hechos centrales sobre la situación de Donald Trump respecto al reclutamiento militar durante la época de la guerra de Vietnam están bien documentados gracias a los registros del Servicio Selectivo, las informaciones periodísticas de la época y sus propias declaraciones. Trump obtuvo cuatro aplazamientos por estudios (clasificación 2-S) mientras cursaba estudios en la Universidad de Fordham y, posteriormente, en la Wharton School (aproximadamente entre 1964 y 1968); se trataba de una opción habitual y legal, disponible para millones de estudiantes universitarios en aquel entonces.
Fuente: https://www.yahoo.com/news/timeline-trumps-vietnam-war-era-180000472.html
Tras graduarse en la primavera de 1968, fue clasificado brevemente como 1-A (disponible para el servicio). En septiembre de 1968, se sometió a un examen médico de las fuerzas armadas y fue declarado no apto (registrado como «DISQ»). Hacia el 15 de octubre de 1968, fue reclasificado como 1-Y (apto para el servicio únicamente en caso de emergencia nacional); esta decisión se basó en la documentación médica presentada, que indicaba la presencia de espolones óseos en los talones. En 1972, a medida que el reclutamiento obligatorio llegaba a su fin, fue reclasificado como 4-F (no apto de forma permanente).
Fuente: https://grokipedia.com/page/Donald_Trump’s_military_draft_status
En el sorteo para el servicio militar obligatorio del 1 de diciembre de 1969, a Trump le correspondió un número alto (356 de 365), por lo que, de todos modos, era poco probable que fuera llamado a filas. Sin embargo, su reclasificación médica a la categoría 1-Y ya se había producido más de un año antes.
Fuente: https://www.nytimes.com/interactive/2018/12/26/us/politics/trumpfeet-copy.html
Trump ha afirmado reiteradamente que padecía espolones óseos, que recibió una «carta muy contundente» de un médico destinada a la junta de reclutamiento y que dicha afección era leve o temporal y acabó curándose. Durante la campaña del 2016, declaró que no recordaba el nombre del médico. No ha hecho públicos sus historiales médicos personales detallados de aquella época que respalden el diagnóstico (por ejemplo, radiografías o notas clínicas). Los espolones óseos (espolones calcáneos) son una afección real y relativamente frecuente que consiste en crecimientos óseos en el talón capaces de provocar dolor, si bien muchos casos son leves o asintomáticos y se diagnostican mediante examen clínico o pruebas de imagen.
Otro hecho que es cierto practicamente en todos los países con servicio militar, es que el más mínimo defecto o problema de salud en el recluta, lo descalifica inmediatamente para el servicio. Y esto lo sé de mi propia experiencia, cuando me presenté en Perú para mi inscripción en el servicio militar en la Marina de Guerra del Perú y fui descalificado inmediatamente luego del examen de visión, por miopía. Si no me equivoco, todas las fuerzas militares de cualquier país hacen lo mismo, por más simple o mínimo que sea el problema o desventaja de salud del recluta.
Los rumores (chismes) específicos sobre el papel de Fred Trump
Los rumores se centran en la afirmación de que Fred Trump (un acaudalado promotor inmobiliario de Queens y Brooklyn con conexiones políticas y empresariales a nivel local) usó su influencia o dinero para conseguir un aplazamiento médico para su hijo; concretamente, gestionando la obtención de un diagnóstico favorable —o inventado— de espolones óseos por parte de un médico.
Evidencia que respalda elementos de estos rumores (chismes):
- En diciembre del 2018, The New York Times (sí, esos que te dijeron «confía en la ciencia», que hasta ahora no se retractan de las mentiras de RusiaGate, que hasta recibieron un Pulitzer por esas mentiras) informó sobre entrevistas con las dos hijas del Dr. Larry Braunstein, un podólogo de Jamaica, Queens, fallecido en 2007. Las hijas afirmaron que existía una «historia familiar» de larga data según la cual su padre diagnosticó al joven Donald Trump con espolones óseos en el otoño de 1968 como un «favor» a Fred Trump. Una de las hijas declaró: «Sé que fue un favor», y señaló que ese «pequeño favor» le dio a su padre «acceso» a Fred Trump. El Dr. Braunstein alquilaba su consultorio médico a Fred Trump. Fuente: https://www.nytimes.com/2018/12/26/us/politics/trump-vietnam-draft-exemption.html
- Esto estableció una relación comercial directa —de arrendador e inquilino— entre Fred Trump y el médico que realizó el diagnóstico.
- En un testimonio ante el Congreso en febrero del 2019, el exabogado de Trump, Michael Cohen (sí, el mismo que se declaró culpable en el 2018 de ocho cargos criminales que incluían evasión de impuestos, fraude bancario y condenado por mentir al Congreso) declaró que Trump había admitido ante él y ante sus asesores haberse inventado una «lesión falsa» para evitar el servicio militar en Vietnam («Yo no iba a ir a Vietnam»). Cohen afirmó que Trump no presentó historiales médicos cuando se le solicitaron y le instruyó que respondiera a las preguntas de la prensa diciendo simplemente que existía un aplazamiento por motivos médicos, sin entrar en detalles. Cohen también señaló que Trump nunca mencionó haberse sometido a cirugía por los espolones óseos. Fuente: https://www.militarytimes.com/news/pentagon-congress/2019/02/27/trumps-lawyer-no-basis-for-presidents-medical-deferment-from-vietnam/
- El momento de los hechos coincide con el periodo en que Trump pasó a ser elegible para el servicio militar tras graduarse. Los críticos señalan inconsistencias en las descripciones de Trump (por ejemplo, en qué talón se localizaba la afección —o si era en ambos— y la gravedad de la misma) y la ausencia de pruebas médicas públicas que corroboren el diagnóstico. En su juventud, Trump era descrito como una persona alta y atlética.
NOTA: Cabe recordar que en los Estados Unidos NO ES OBLIGATORIO para nadie presentar públicamente sus registros médicos. Bajo la Regla de Privacidad conocida como Ley HIPAA y también bajo leyes estatales, la información de salud indentificable está estrictamente prohibida. Tu información de salud no puede ser compartida, publicada o divulgada sin tu autorización escrita, salvo muy pocas excepciones como órdenes judiciales específicas de las fuerzas del orden, reclamaciones de indemnización por accidentes laborales o para prevenir un peligro inminente para el público, que no se aplican obviamente aquí por un simple chisme.
Estos relatos sugieren que la influencia de Fred Trump —gracias a su posición como «destacado propietario de inmuebles y empresario local»— facilitó el acceso a un médico dispuesto a proporcionar documentación útil. No han aparecido pruebas directas de un pago en efectivo o de un soborno destinado específicamente a falsear el diagnóstico, ni en los registros públicos ni en los informes periodísticos.
Evidencia y contexto que contradicen o complican las versiones más contundentes de los rumores:
- Los aplazamientos del servicio militar eran habituales y legales para los estudiantes universitarios, independientemente de la riqueza de sus familias (más de la mitad de los hombres aptos obtuvieron algún tipo de aplazamiento o exención durante la época de la guerra de Vietnam).
- También se concedían aplazamientos por motivos médicos debido a diversas afecciones, basándose en informes médicos; la junta de reclutamiento aceptaba dicha documentación, tal como hacía en muchos otros casos. No han surgido pruebas de injerencia directa ni de sobornos a la propia junta de reclutamiento local.
- Los espolones óseos son una afección médica verificable. Si bien el relato de las hijas de ese doctor sugiere que un favor pudo haber influido en el diagnóstico (o en su documentación), se trata de un testimonio de chisme de segunda mano, relatado décadas más tarde. El propio médico nunca confirmó ni desmintió públicamente tal hecho.
- Michael Cohen es un antiguo colaborador que rompió relaciones de forma conflictiva con Trump, se declaró culpable de varios delitos graves (incluido mentir al Congreso) y tiene fuertes incentivos para perjudicarlo. Su testimonio es objeto de controversia.
- Trump y sus representantes han sostenido que la afección era real. No existe ninguna prueba irrefutable (como un cheque cobrado o una confesión explícita de Fred Trump) que demuestre que se realizó un pago económico a cambio de un diagnóstico falso.
- Muchos jóvenes adinerados o con buenas conexiones sortearon el sistema de reclutamiento recurriendo a médicos, abogados u otras ventajas durante aquella época; esta práctica no tiene que haber sido exclusiva de la familia Trump, si es que se hizo.
Conclusión sobre los rumores
Los rumores tienen un fundamento real: la relación comercial de Fred Trump con el podólogo (en su calidad de arrendador) parece haber influido en la obtención de la documentación médica que condujo a la clasificación 1-Y, y la familia del médico ha descrito explícitamente el hecho como un «favor» para ayudar a evitar el servicio militar obligatorio. Las afirmaciones de que Fred Trump «pagó dinero para fingir» la afección u orquestó un fraude flagrante carecen de pruebas documentales directas, pero coinciden con los testimonios indirectos de Cohen y de las hijas de Braunstein.
Las prórrogas al servicio militar, en sí mismas eran legales según la normativa vigente en aquel entonces. No se ha podido confirmar públicamente si el diagnóstico de espolones óseos correspondía a una afección real (aunque leve) o si estuvo influido o exagerado debido a la relación familiar, ya que no se dispone de una verificación médica independiente y completa de 1968.
Este episodio refleja realidades más amplias de la época del reclutamiento para la guerra de Vietnam: el uso generalizado de prórrogas, las posibles ventajas socioeconómicas dentro del sistema y el intenso debate público sobre quiénes prestaron servicio y quiénes no. Las fuentes primarias, como los registros de clasificación del Servicio de Reclutamiento (Selective Service), corroboran la cronología de los hechos, mientras que las acusaciones de irregularidades se basan más en testimonios personales posteriores, es decir, chismes sacados a la luz, por los medios masivos de noticias que nos mienten a diestra y siniestra.
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