Largo mensaje de Trump de esta mañana en Truth Social:
¡Las negociaciones con la República Islámica de Irán avanzan por buen camino! O bien será un Gran Acuerdo para todos, o no habrá acuerdo alguno; en tal caso, volveríamos al frente de batalla y a los disparos, pero a una escala mayor y con más intensidad que nunca. ¡Y nadie desea eso! Durante mis conversaciones del sábado con el presidente Mohammed bin Salman Al Saud, de Arabia Saudita; Mohammed bin Zayed Al Nahyan, de los Emiratos Árabes Unidos; el emir Tamim bin Hamad bin Khalifa Al Thani, el primer ministro Mohammed bin Abdulrahman bin Jassim bin Jaber Al Thani y el ministro Ali al-Thawadi, de Qatar; el mariscal de campo Syed Asim Munir Ahmed Shah, de Pakistán; el presidente Recep Tayyip Erdoğan, de Turquía; el presidente Abdel Fattah El-Sisi, de Egipto; el rey Abdullah II, de Jordania; y el rey Hamad bin Isa Al Khalifa, de Baréin, declaré que, tras todo el trabajo realizado por los Estados Unidos para intentar encajar las piezas de este complejísimo rompecabezas, debería ser obligatorio que todos esos países, como mínimo y de manera simultánea, se adhieran a los Acuerdos de Abraham. Los países a los que se hizo referencia son Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos (¡que ya son miembros!), Qatar, Pakistán, Turquía, Egipto, Jordania y Baréin (¡que también son miembros!). Es posible que uno o dos de ellos tengan motivos para no hacerlo —y ello será aceptado— no obstante, la mayoría debería estar lista, dispuesta y capacitada para convertir este acuerdo con Irán en un acontecimiento mucho más histórico de lo que, de otro modo, resultaría ser. Los Acuerdos de Abraham han demostrado constituir, para los países involucrados (Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Marruecos, Sudán y Kazajistán), un AUGE financiero, económico y social; y ello incluso en este periodo de conflictos y guerras, sin que ninguno de los miembros actuales haya sugerido jamás abandonar el pacto ni siquiera tomarse una pausa. La razón de ello estriba en que los Acuerdos de Abraham han resultado sumamente beneficiosos para dichos países —y lo serán aún más para todos— aportando al Medio Oriente un verdadero poder, fortaleza y paz por primera vez en 5,000 años. Será un documento respetado como ningún otro de cuantos se hayan firmado jamás en cualquier lugar del mundo. ¡Su nivel de importancia y prestigio será inigualable! El proceso debería iniciarse con la firma inmediata por parte de Arabia Saudita y Qatar, y el resto de los países debería seguir su ejemplo. Si no lo hacen, no deberían formar parte de este Acuerdo, dado que ello denota mala intención. Al conversar con varios de los Grandes Líderes mencionados anteriormente, manifestaron que se sentirían honrados —tan pronto como se firme nuestro Documento— de contar con la República Islámica de Irán como parte de los Acuerdos de Abraham. ¡Vaya! ¡Eso sí que sería algo especial! Este será el Acuerdo más importante que jamás firmen cualquiera de estos Grandes Países, aunque siempre en conflicto. Nada en el pasado, ni en el futuro, lo superará. Por consiguiente, solicito de manera imperativa que todos los Países firmen de inmediato los Acuerdos de Abraham y que, si Irán firma su propio Acuerdo conmigo —en mi calidad de Presidente de los Estados Unidos de América—, sería un honor contar también con su participación en esta Coalición Mundial sin precedentes. ¡Medio Oriente estaría Unido, sería Poderoso y Económicamente Fuerte, tal vez como ninguna otra región en todo el mundo! Mediante copia de esta VERDAD [TRUTH], instruyo a mis Representantes para que inicien —y culminen con éxito— el proceso de incorporación de esos Países a los ya históricos Acuerdos de Abraham. ¡Gracias por su atención a este asunto!
DONALD J. TRUMP
PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMERICA
